Lesiones más frecuentes en el cuidado de enfermos

Las personas que se dedican al cuiadado de un enfermo de Alzheimer, son más propensas a sufrir patologías osteomusculares (de huesos y músculos) localizándose éstas en un alto porcentaje de los casos a nivel de la columna vertebral, y en un porcentaje más bajo a nivel de los miembros superiores (brazos).

CAUSAS MÁS FRECUENTES

  • Edad avanzada del cuidador.
  • Tener poca experiencia al mover a los enfermos.
  • Tener que repetir las movilizaciones varias veces al día.
  • Por no ser factible utilizar una ayuda externa (tener que movilizar al enfermo ellos solos).
  • Factores psicológicos como el estrés, ya que éste causa una mayor tensión muscular, que es un factor de riesgo para producir contracturas y dolores musculares en la espalda.

LA COLUMNA VERTEBRAL

La columna vertebral se constituye por una sucesión de piezas, denominadas vértebras, unidas entre sí por una serie de elementos: ligamentos, discos invertebrales, apófisis articulares, etc. Las vértebras están distribuidas de la siguiente forma:

  • 7 vértebras cervicales.
  • 12 vértebras dorsales.
  • 5 vértebras lumbares.
  • 5 vértebras fusionadas formando el sacro-coxis.

Las lesiones más frecuentes en la columna vertebral son:

  • Lesión directa del dico invertebral, hernias…
  • Contracturas musculares, calabres musculares por sobreesfuerzo.
  • Artrosis de las articulaciones invertebrales.
  • Pinzamientos de la raíz nerviosa.

Estas lesiones pueden causar una serie de patologías clasificadas en:

CERVICALGIA
Las cervicalgias son dolores producidos en el cuello, en su cara posterior o laterales. Se origina normalmente como consecuencia de una patología osea, articular, muscular o bien por la combinación de varias de ellas. En algunos casos también debido a traumatismos.

El primer paso en el tratamiento siempre es reducir y eliminar las contracturas musculares, que tantos problemas ocasionan mediante: termoterapia (aplicación de calor local), ultrasonidos en la zona contracturada, masaje relajante, masaje descontracturante, movilizaciones pasivas de cuello (cuidado con las sensaciones de mareo)(contraindicado en casos de hernia discal) y activas, elongaciones y tracciones cervicales (siempre que no exista sensación de mareo, ni hernia discal), trabajo de movilidad articular en el cuello, hombros y cintura escapular (hay que proteger el cuello durante el día con ropa caliente), higiene postural (procurando evitar posturas inadecuadas con cabeza muy baja, coger el teléfono entre hombro y oreja, no dormir boca abajo, procurando dormir con almohada que se adapte a la anatomía del cuello) o técnicas de relajación.

DORSALGIAS
Se definen como dolores en la zona correspondiente a la columna dorsal, musculatura periférica y tejidos blandos que la rodean (tendones, ligamentos, etc).

El tratramiento puede consistir en: termoterapia (aplicación de calor local), aplicación de ultrasonidos en las contracturas musculares, masaje descontracturante, estiramientos en la zona contracturada, realización de ejercicios gimnásticos, higiene postural.

LUMBALGIAS
Se define como dolores en la zona lumbar (de los riñones), de la espalda, cuyos orígenes son muy variados. Las lumbalgias pueden ser:

– Agudas. Dolores lumbares producidos en un momento puntual; normalmente por sobrecarga al levantar un peso del suelo sin las precauciones adecuadas, o por movimientos repetitivos o violentos de flexo-extensión de espalda. Se produce una sensación de “quedarse clavado” en el sitio, sin posibilidad de realizar movimientos de tronco sin que el dolor sea intenso, notando “chasquido”. Tiene un periodo de dolor aproximado de 1 o 2 semanas.

El tratamiento recomendado en estos casos es reposo en la cama, después ir incorporándose progresivamente y volver a la actividad habitual paulatinamente (sin sobreesfuerzos). El médico también recomienda antiinflamatorios (orales o inyecciones) además de guardar las medidas higiénicas o medidas de fisioterapia correspondientes para aliviar dolores: termoterapia, masaje, aplicación del T.E.N.S.-electro estimulador transcutáneo, ejercicios y estiramientos.

– Crónicas. Cuando el dolor es más prolongado, llegando incluso a 1 o 2 meses de duración. A diferencia del lumbago agudo, éste no aparece de una forma repentina, sino que va instaurándose poco a poco hasta que se hace evidente en el paciente.

En este tipo de lumbalgias se procederá al mismo tratamiento que en las agudas. Si éste fracasara , habría que estudiar la posibilidad de realizar una intervenciónquirúrgica, cuando su origen fuera por ejemplo, una hernia discal.

Fisioterapeuta de Alzheimer Soria

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